Sólo porque me masturbo pensando en sacerdotes,
sólo porque me he anillado la punta del cipote,
sólo porque me produce excitación anal,
el visualizar un vídeo de Cascos con Aznar.

Sólo porque colecciono películas snuff
me señalan con el dedo y me llaman radical.

Me he rapado los cojones completamente al cero
para que se escuche el ruido al chocar con tu trasero,
sólo porque eructo instantes antes de eyacular
mientras me introduzco el puño en la cavidad anal.

Sólo porque me fascina violar a premamás
me señalan por la calle y me llaman radical.

¡Radikal!

Sólo por tirarme pedos en el vagón del metro,
sólo porque por sorpresa te cojo y te penetro,
porque me reviento granos y me como la pus,
sólo porque palpo nalgas dentro del autobús.

Las muñecas que me gustan no llevan canesú
y uso el semen de mis pajas a modo de champú.

Aderezo el desayuno con lefa y con narcóticos
y mojo los cereales en líquido amniótico,
trago todo lo que sale de mi fosa nasal
me disfrazo de cipote si llega el carnaval.

Por tener otro concepto que tú del bien y el mal
me señalas con el dedo y me llamas radical.

Me gusta darte por culo con máscara de cuero
y morderte las orejas al tiempo que chorreo,
se me pone como un canto tan sólo con pensar
en follar con una enana y hacerla reventar.

Una bolsa en la cabeza me mola cantidad
si asfixiado me la casco sin poder respirar.

Porque bebo de los pechos de las embarazadas
y me gusta hacer canciones que son una pasada,
sólo porque te golpeo con vigas de metal
y al morderte los pezones los hago reventar.

Porque me hago acupuntura en la bolsa escrotal
refuté mi sentimiento hacia la humanidad.

¡Radikal!